13/1/08

Burton y Deep unidos por la música


En el cine, los musicales son tradicionalmente un género afable y familiar. Pero cuando Johnny Depp se pone a cantar y quien filma es Tim Burton, las cosas cambian. Cada nota de su nueva colaboración es una cuchillada y en cada escena hay un cuello que cortar.
En Sweeney Todd: El diabólico barbero de la calle Fleet Street, Burton y Depp entran a degüello, literalmente. Entre estrofa y estrofa, la sangre de una nueva víctima salpica el patio de butacas, mientras los cadáveres, aún tibios, son reciclados en sospechosas empanadas. La película, que llega a España el próximo 15 de febrero, es una nueva superación de Burton, en el arte del humor negro y el horror gótico, que él domina como nadie.
El director californiano ha conseguido que en la sexta colaboración cinematográfica con su actor fetiche, Depp, de 44 años, cante en la pantalla en lo que será su primera y, casi segura, última vez. "En algunos momentos me he sentido como un idiota. Me daba vergüenza. Sin embargo, cuando vences el miedo inicial, lo llegas a disfrutar. Pero no es una experiencia que vaya a repetir", declaró la estrella durante la presentación del filme en Londres, el pasado viernes, horas después de la gala oficial.
Pese al frío y la lluvia, Depp pasó una hora firmando autógrafos a cientos de fans en Leicester Square. La crítica lo ha puesto por las nubes y su interpretación le ha valido una de las cuatro nominaciones para los Globos de Oro concedidas a la película. Su nombre, por supuesto, está además en la quiniela de los Oscar.
Ambientada en el Londres gris y siniestro del siglo XIX, Todd, el personaje de Depp, es un psicópata que solo vive para vengarse de quienes le enviaron injustamente a la cárcel y ultrajaron a su bella y amada esposa. Después de 15 años entre rejas en un país extranjero, a su retorno adopta una nueva identidad, haciéndose pasar por un barbero en Fleet Sreet, la calle de la prensa y los leguleyos, personas que tratan las leyes sin conocerlas del todo bien. "Estas son mis amigas, mira cómo relucen...", canta pálido y ausente, mientras afila la hoja de una navaja plateada, antes de despedir a otro cliente con un tajo mortal. "Matarlos no fue difícil. Lo difícil fue afeitarlos", comentaba bromeando el camaleónico Depp.
El guión está basado en una obra de teatro de los años 70, transformada por Stephen Sondheim en un musical que obtuvo un enorme éxito en Broadway (y que aquí interpretó Constantino Romero). Burton lo vio siendo un adolescente, cuando todavía no sabía "si un día sería director de cine o camarero".

KASAHARA BEGOÑA ARCE
LONDRES

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